Anoche fui ponente en el First Tuesday en Madrid. Como siempre, el maestro de ceremonias fue Carlos Blanco. Creo que no si no fuera emprendedor de nuevas tecnologias podría tranquilamente dedicarse al periodismo (rosa! jejeje). Preguntaba hábilmente y conducía la charla de forma magistral.
A parte de las preguntas habituales, me preguntó acerca las relaciones societarias. De este tema podría escribir un libro, pero destacaría dos ideas:
- Se sorprendía de porqué, en proyectos creados en donde la idea era nuestra y que empezábamos desde 0, cómo no me importaba estar en minoría.
La verdad es que, en 14 años, nunca he tenido que ejercer mi mayoría o he sufrido mi minoría en las sociedades. Por un lado, te puedes proteger con un buen pacto de accionistas. Pero yo creo más en invertir tiempo para conocer personal y profesionalmente a tus futuros socios (ver si hay alineamiento, si hay "feeling", etc). En muchas ocasiones, los emprededores nos cegamos por el tamaño del cheque y no nos fijamos en quién lo firma. Esto es como buscar pareja en una discoteca, fijarte en la tía más buena y casarte con ella al salir. Si un proyecto puede tener un inversor, seguro que, buscando, podrían encontrarse dos o tres más. Hay que dedicar tiempo a sintonizar (o no) con tus futuros socios, asegurarte de que son racionales (parece evidente pero no siempre es así) y asegurarte de que los intereses están alineados (venderemos? por cuánto? cuándo?…)
- Situaciones de conflicto con socios.
Como dice Andreu, los negocios pueden ir bien o mal, pero siempre hay que dar la cara. En muchas ocasiones, el camino más fácil es el cortoplacista. Pero la vida es muy larga y el mundo muy pequeño. Hay que resolver las cosas bien, aunque cueste más y aunque muchas veces no será justo para ti.
Estoy encantado con la relación con mis socios y ex-socios. Creo que esto no se mide por las veces que hemos ido de fiesta, sino por las difíciles situaciones que hemos sido capaces de superar (cierre de negocios, recompras, conflictos, etc). La mejor prueba de ello es que ya han pasado muchos años, seguimos teniendo una excelente relación, sigo siendo socio de algunos ex-socios en algún negocio fuera de Inspirit y mantenemos una relación de amistad. Es la mejor carta de presentación.
Pero bueno, lo mejor de todo fue el post-evento. Fuimos a un restaurante con varias personas a las que conocía virtualmente, pero que ayer pude poner rostro.


Ps: Conocí a Marcos de cucharete.com. Es importante que un emprendedor le apasione su proyecto. En el caso de Marcos, es evidente. Es una especie de crítico gastronómico bloguero que seguro que se lo pasa en grande! (En la foto se ve muy claro).
Ps2: También me hizo ilusión reencontrarme con otros "gironins en el exilio" (Francesc Llobet y a Gafeman), donde siguen sus carrera en grandes empresas.