Entradas de Julio, 2010

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El espejo de Erised o la clave de la autorealización

Viernes, 30 Julio 2010

Las películas son una buena herramienta pedagógica para transmitir lecciones y conocimiento. Y la lógica dice que suele ser más entretenido mirar Harry Potter que estudiar un historia durante 3 horas, y seguro que el mensaje queda mejor arraigado en el primer caso.

De hecho conocemos muchos cuentos y fábulas con moraleja. En este blog he comentado en varias ocasiones alguno de los fragmentos que más me han gustado:
 
Actitud: http://www.didaclee.es/en-busca-de-la-felicidad
 
Cultura del Error: http://www.didaclee.es/batman-la-cultura-del-error
 
Imaginación vs técnica: http://www.didaclee.es/indiana-jones-y-las-soluciones-imaginativas 
 
En esta ocasión me gustaría hablar de un magnífico fragmento de Harry Potter que nos anima a reflexionar sobre como alcanzar nuestra autorealización. En muchas ocasiones lo que nos gustaría ser o tener, esclaviza lo que ya somos o tenemos, haciendo que tenga menos valor y provocando un gran sentimiento de frustración. "No es bueno deternerse en sueños y olvidarse de vivir"  (Albus Dumbledore)

No os perdáis este fragmento: http://www.youtube.com/watch?v=F_plSfDNPKI

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Mirror_of_Erised

 

PS: Erised -> Desire con "efecto espejo"

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Empresa 2.0

Lunes, 26 Julio 2010

Os dejo la columna que publiqué el viernes pasado en ElPeriodico, sobre el concepto de Empresa 2.0:

Uno de los conceptos que me tienen más fascinado hoy es el de Empresa 2.0. Tal vez les resulte familiar la Web 2.0 (Facebook, Twitter…). Está relacionado con crear y distribuir contenidos en internet y la generación de diálogo. Con la Web 2.0 carece de sentido la comunicación unidireccional en la red para dirigirse a los clientes. Con las nuevas posibilidades que ofrece (blogs, redes sociales…) cualquier persona genera contenido, interacciona, crea y comparte opiniones.

La Empresa 2.0 aplica los principios de la Web 2.0. Si llevamos el concepto al día a día empresarial, hablamos de fomentar el diálogo interno, evolucionar hacia organizaciones más colaborativas, con más sentimiento de pertenencia, donde se genera y comparte conocimiento… Imagino que esto fue lo que pensamos cuando comenzamos con internet, pero ahora tenemos un escenario y márketing distintos: los usuarios ya están acostumbrados a usar otras herramientas y lo hacen de forma natural.

Antes, para dominar un sistema de información interna tenías que hacer un máster. Hoy hasta mi madre usa Facebook. Imaginemos un sistema de gestión empresarial, que lejos de ser complejo, se pareciera a Facebook; es decir, basado en la naturaleza humana: se adapta a ti y no al revés, con contenidos interesantes, interacción, de uso fácil, integrado en el móvil y el email. No es un cambio tecnológico sino uno cultural que se apoya en la tecnología. De hecho es como siempre ha pasado en la historia.

Herramientas y tecnología amigable para esta evolución no faltan, pero no es un proceso fácil. Convertirnos en empresas en las que se produzca un diálogo interno y externo implica un cambio de chip, más cultural que tecnológico. El ser humano es, por defecto, adverso al cambio y a la incertidumbre que genera. Pero solo dando el salto lograremos empresas que se comuniquen de forma eficiente, con más capacidad para gestionar el conocimiento, una eterna promesa no cumplida que supone una palanca clave en la nueva economía. Solo así conseguiremos crear empresas innovadoras que den respuesta a las necesidades actuales del mercado.

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Liderazgo

Martes, 13 Julio 2010

Os dejo la última columna que he publicado en ElPeriódico, en la que trato sobre la aplicación de la innovación también en el estilo de liderazgo y en la gestión de personas:

Cuando hablamos de innovación, habitualmente pensamos en el concepto aplicado a un producto o servicio, a los procesos en las empresas o a un modelo de negocio. Si bien todo ello es importante, la innovación en las empresas es posible gracias a su estilo de liderazgo y la gestión de personas, sin duda la mejor palanca para conseguir un equipo comprometido con la visión innovadora de la compañía.

Los jóvenes que se incorporan al mercado laboral han crecido en un entorno globalizado donde la distancia entre países, personas y culturas ya no supone una barrera como antaño. Internet, las redes sociales o la telefonía móvil forman parte de sus vidas.

Hace unos años, una persona vivía tres etapas muy diferenciadas a lo largo de su vida: primero estudiaba, luego trabajaba y llegada su jubilación podía dedicarse al ocio y la familia. Esto ha cambiado y en la actualidad el aspecto laboral, formativo, familiar y ocio se combinan a lo largo de toda la vida. Todos estos cambios (sociales, tecnológicos…) hacen necesario que la innovación sea llevada al ámbito de la gestión de personas y nos obliga a una evolución en la forma de motivar.

Las nuevas generaciones valoran por ejemplo la flexibilidad de la empresa y que puedan compaginar el trabajo con la vida familiar/personal. También la formación en la empresa es un factor importante de motivación. Motivar es algo tan simple, o tan complicado, como hacer que el trabajo cada día sea más interesante.

La motivación ya no pasa por fichar un horario fijo. Lo que motiva a los jóvenes es tener jefes, o mejor dicho líderes, accesibles, sentirse valorados y tratados de forma justa o sentir orgullo de pertenecer a una empresa. Por ello, los organigramas de las empresas deben dejar de ser jerárquicos y pasar a ser red-árquicos.

El concepto de éxito laboral también va cambiando: ya no se asocia tanto a tener grandes ingresos o un cargo rimbombante, sino a trabajar en lo que te gusta, a no tener la sensación de estar trabajando, sino poder contar con un entorno agradable y divertido. Ya lo decía Confucio: encuentra un trabajo que te guste, y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.

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